Santo Domingo.– La psiquiatra y terapeuta Alexandra Hichez advirtió sobre las graves consecuencias emocionales que pueden sufrir los hijos de figuras públicas cuando los procesos de separación, divorcio o crisis de pareja son expuestos de manera abierta en medios de comunicación y redes sociales.

La especialista hizo el señalamiento a raíz de la reciente controversia pública que involucra a la comunicadora Karen Yapoort y al exjugador de Grandes Ligas Edwin Encarnación, caso que ha generado amplia conversación en plataformas digitales.

Durante su intervención en el programa Esto No es Radio Show, Hichez se refirió a los menores afectados por este tipo de situaciones como “huérfanos emocionales de los procesos mediáticos de los adultos”, al advertir que muchas veces los padres, en medio del conflicto, olvidan el impacto que la exposición pública puede tener en sus hijos.

La terapeuta explicó que una separación ya representa un proceso doloroso para una familia, pero sus efectos pueden agravarse cuando el conflicto se convierte en tema de debate público, burlas, señalamientos o maltrato digital.

Hichez indicó que las consecuencias varían según la etapa de desarrollo de los hijos. En el caso de los menores que ya interactúan socialmente con compañeros, el impacto puede manifestarse en incomodidad, vergüenza y presión emocional, especialmente en momentos sensibles como el inicio del año escolar.

En los adolescentes, la situación puede ser todavía más compleja, debido a que se encuentran en una etapa de construcción de identidad y validación social. La exposición mediática de los conflictos de sus padres puede afectar directamente su imagen, autoestima y relación con sus pares.

La especialista también alertó sobre el peso de la huella digital, al recordar que declaraciones, videos y comentarios impulsivos pueden permanecer en internet y reaparecer con el tiempo, prolongando el daño emocional para los hijos.

Ante este tipo de crisis, Hichez recomendó actuar con madurez, buscar orientación profesional y evitar que los conflictos de pareja se conviertan en espectáculos públicos. Recordó que, aunque una relación sentimental termine, el vínculo parental permanece y los padres seguirán compartiendo momentos importantes en la vida de sus hijos.

La psiquiatra concluyó que el silencio, la prudencia y la asesoría profesional pueden ser claves para reducir las secuelas emocionales en los menores durante procesos familiares altamente expuestos.