Nueva York.– Una avería en equipos utilizados para el control del tráfico aéreo provocó este lunes retrasos y restricciones en vuelos con destino a los principales aeropuertos de Nueva York, además de afectar operaciones en terminales de Nueva Jersey y Filadelfia.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) informó que la falla obligó a mantener temporalmente en tierra vuelos domésticos y procedentes de Canadá con destino a los aeropuertos Newark y John F. Kennedy (JFK), así como a Teterboro, en Nueva Jersey, y al Aeropuerto Internacional de Filadelfia.

El Aeropuerto LaGuardia también registró afectaciones. La FAA estableció un retraso promedio de 44 minutos para los despegues de vuelos nacionales o procedentes de Canadá, mientras las autoridades trabajaban para restablecer la capacidad normal de los sistemas de control.

La interrupción también tuvo efectos en otros aeropuertos del noreste de Estados Unidos. El Aeropuerto Internacional Logan de Boston experimentó demoras en sus llegadas debido al aumento del tráfico generado por el desvío de vuelos que tenían como destino Filadelfia.

Según la FAA, el problema estuvo relacionado inicialmente con una falla en un circuito utilizado por los sistemas de control del tráfico aéreo. Posteriormente, las autoridades descubrieron que una línea de fibra óptica que servía como respaldo también había sido afectada durante trabajos de construcción en Nueva Jersey.

La combinación de ambas situaciones redujo las vías de comunicación disponibles para las instalaciones encargadas de gestionar el tráfico aéreo en la región. La FAA puso en marcha trabajos para instalar un nuevo circuito y reparar la conexión de respaldo afectada.

Las autoridades advirtieron que las reparaciones podían prolongarse durante varias horas. Reportes posteriores señalaron que la interrupción llegó a provocar miles de retrasos y cancelaciones antes de que la FAA comenzara a restablecer las operaciones normales en el noreste del país.

La situación se produjo en un momento de alta actividad en Nueva York por la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo que incrementó la relevancia de las interrupciones en el tráfico aéreo de la región.

Las autoridades estadounidenses continuaban trabajando en la recuperación de los sistemas mientras las aerolíneas ajustaban sus operaciones y pasajeros enfrentaban cambios en horarios, retrasos y cancelaciones.