SANTO DOMINGO NORTE.– Para algunos comerciantes de Villa Mella, Santo Domingo Norte, la lluvia dejó de ser simplemente un fenómeno climático. Cada vez que llegan las precipitaciones, deben levantar mercancías, proteger equipos y prepararse para sacar el agua que, según denuncian, penetra a sus negocios debido al deterioro de las vías y las deficiencias en el drenaje.

La situación fue denunciada a Poder Comunitario por comerciantes de la carretera San Felipe de Villa Mella y de la principal vía de La 28, quienes aseguran que el mal estado de las calles y la acumulación de agua afectan sus establecimientos y dificultan sus actividades comerciales.

El agua entra a los negocios

En la carretera San Felipe de Villa Mella, el comerciante José Miguel calificó de “terrible” la situación que enfrentan cuando se registran lluvias.

Explicó que el problema está relacionado con el sistema de desagüe de la zona y que, cada vez que llueve, el agua penetra al interior de su establecimiento.

“Cada vez que llueve se mete el agua”, expresó, al señalar que deben colocar paños y subir sus pertenencias para tratar de evitar que resulten afectadas.

José Miguel hizo un llamado a la alcaldesa y a las autoridades correspondientes para que intervengan la zona, al señalar que de su negocio depende el sustento de su familia.

En La 28 también reclaman soluciones

Una situación similar fue expuesta por Christopher Comprés, comerciante de la principal vía de La 28, en Villa Mella, quien cuestionó las condiciones de la calle y reclamó respuestas de las autoridades.

Comprés afirmó que, cuando llueve, el agua termina entrando a los establecimientos, obligando a los comerciantes a implementar medidas improvisadas para evitar mayores daños.

“Nosotros queremos que nos resuelvan eso”, manifestó.

Explicó que deben ejecutar lo que calificó como un “plan B” para sacar el agua de sus negocios, una situación que, según dijo, representa un problema adicional para quienes dependen de sus establecimientos para generar ingresos.

El comercio continúa pese a las dificultades

A pesar de las condiciones denunciadas, los comerciantes mantienen sus negocios abiertos y procuran continuar con sus actividades cotidianas.

Durante el recorrido también fue captado uno de los establecimientos de la zona, una cerrajería que ofrece duplicado de llaves, controles, llaves para vehículos y viviendas, además de servicio a domicilio.

Su propietario aseguró que continúa trabajando con normalidad y llamó a los clientes a utilizar sus servicios.

Sin embargo, las imágenes muestran el contraste entre la actividad comercial y las condiciones que enfrentan algunos establecimientos durante los episodios de lluvia.

Reclaman intervención

Los comerciantes esperan que las autoridades municipales y las instituciones competentes evalúen las condiciones de estas vías y los sistemas de drenaje, con el propósito de evitar que las lluvias continúen provocando acumulación de agua y afectaciones a los negocios.

Para quienes trabajan en estas zonas, el problema va más allá del estado de las calles: cada aguacero significa volver a proteger mercancías, levantar pertenencias y sacar agua de los establecimientos.

Mientras esperan una solución, los comerciantes aseguran que continuarán trabajando, pero insisten en la necesidad de una intervención que permita mejorar las condiciones de las vías y el drenaje, y evitar que el problema continúe afectando sus negocios y el sustento de sus familias.